12 septiembre 2011

El PRI, ni cambio ni Proyecto


Por invitación de Francisco Rojas Gutiérrez, coordinador de la fracción parlamentaria priista, los diputados de ese partido asistirán el próximo martes a una cena para felicitar a Peña Nieto por su “brillante” desempeño como gobernador del Estado de México, donde aumentó la pobreza, el desempleo, las inundaciones, la falta de oportunidades de estudio y trabajo para los jóvenes y, lo más lamentable, la corrupción, la impunidad, el tráfico de infulencias y la violencia contra las mujeres - segundo lugar en feminicidios después de Ciudad Juárez -.
Pero en realidad no se trata de una simple “felicitación” sino de su lanzamiento como candidato a la Presidencia. Los diputados acudirán a pasar lista como lo hicieron los que asistieron, tanto priistas como panistas, a su último informe de gobierno en Toluca.
El “nuevo” PRI utiliza las viejas prácticas antidemocráticas dentro y fuera del partido y pretende que la gente OLVIDE que a consecuencia de sus malas administraciones, y su complicidad con el PAN, México ha seguido un camino equivocado que nos condujo a esta crisis económica, política, social y de violencia extrema.
Sin un Proyecto de Nación definido nos aventura a todos a seguir apagando el fuego con fuego para terminar calcinados.
Por eso es importante aclarar, como bien dice Andrés Manuel López Obrador, que en la próxima contienda electoral lo que está en juego no es el personaje sino un Proyecto capaz de detener la desigualdad, la injusticia, la corrupción y la impunidad que son lo único que ha crecido con los gobiernos priistas y panistas.
Aquí dejo un resumen del Proyecto Alternativo de Nación que impulsa el Movimiento Regeneración Nacional, encabezado por un líder auténtico.

PROYECTO ALTERNATIVO DE NACIÓN

CAPITULOS

1. Promover la revolución de las conciencias y un pensamiento crítico
2. El Estado al servicio del pueblo y de la nación
3. Democratizar el acceso a los medios de comunicación
4. Por una ética republicana y el combate a la corrupción
5. Crear una nueva economía
6. Combatir los monopolios
7. Abolir los privilegios fiscales para redistribuir la riqueza con justicia
8. El sector energético, palanca del desarrollo nacional
9. El campo y la soberanía alimentaria
10. Estado de Bienestar y el derecho a la felicidad


CONCEPTOS FUNDAMENTALES

Promover la Revolución de las conciencias y un pensamiento crítico

Frente a la degradación de la sociedad, el desmantelamiento de las instituciones públicas, la destrucción de la naturaleza, la desigualdad, la corrupción, la deshumanización, la concentración del poder y de la riqueza, es imprescindible e impostergable un profundo cambio político, económico, social, cultural y, sobre todo, moral, ético.
Alcanzar el crecimiento económico, la democracia, el desarrollo y el bienestar, sólo será posible con una revolución de las conciencias sustentada en la cultura del pueblo mexicano, en su vocación de trabajo y en su generosidad; con valores sociales como la solidaridad, el respeto a la diversidad, el sentido de comunidad, el amor al prójimo y a la naturaleza y la protección del medio ambiente, que impidan el predominio del dinero, del engaño, de la corrupción y del afán de lucro, sobre la dignidad, la moral y el bien común.

La crisis no sólo es económica, es de valores
La crisis que vivimos no es sólo económica: tiene que ver también con la pérdida de principios fundamentales, y su sustitución por otros que provocan o incrementan la descomposición y la desorganización de la sociedad. El desbarajuste de las normas se expresa como una crisis moral profunda.
La actual crisis de valores tiene su origen en los principios neoliberales de la oligarquía que justifican el individualismo, la desigualdad social, el abuso de poder y la antidemocracia.
Los sucesivos gobiernos priistas y panistas, cada vez más alejados de una ética de servicio al interés general, de defensa de los intereses nacionales, de resguardo del patrimonio cultural construido por muchas generaciones y de preocupación por el bienestar de cada uno de los ciudadanos —que ha caracterizado a la sociedad mexicana en los mejores momentos de su historia—, no han hecho otra cosa que empobrecer al país y hacerlo cada vez más dependiente. De seguir por ese rumbo, el porvenir del país sería cancelado a cambio del enriquecimiento desmedido, casi demencial, de un pequeño grupo.
Por fortuna, la moral oligárquica no ha conseguido ahogar la moral popular que tiene profundas raíces en nuestra historia. En el pueblo mexicano, especialmente en los de abajo, en sus bases populares rurales y urbanas, en sus comunidades y pueblos indígenas, en sus trabajadores, así como en las clases medias sensibles y responsables, en sus intelectuales y académicos comprometidos y honrados, en los ciudadanos que apoyan las causas sociales y democráticas, anidan muchos valores que son fundamentales para impulsar e inspirar los grandes cambios que necesita el país.

Impulsar una nueva forma de vida
donde cada mujer y cada hombre —sin importar condición social, étnica, creencias o preferencias sexuales— valga por su trabajo, sus acciones solidarias, su fraternidad, su lealtad a las normas de convivencia y sus aportes al bienestar de la sociedad; una sociedad en la que prevalezcan la dignidad, el honor, la ética y la búsqueda de la felicidad. Un país donde la virtud sea el hábito de hacer el bien, en el que la mayor satisfacción de cada uno sea el bienestar de todos, y donde se recupere el espíritu de servicio a la comunidad.

Recobrar el sentido de comunidad
es la piedra angular de este proyecto. Hay que colocar a la comunidad y a la vida comunitaria en el centro de la nueva sociedad.

Lanzar una cruzada de regeneración para recuperar la ética política.
La vida pública ha sido corrompida por la subordinación de los políticos a los intereses del mercado y de los potentados. La corrupción, la demagogia, el corporativismo, el clientelismo, el paternalismo y el autoritarismo, son prácticas perversas de la política.
La ética política demanda la participación del pueblo en los asuntos públicos y el cumplimiento de la obligación de actuar en función de los intereses de los ciudadanos por parte de los servidores públicos.

Crear instituciones de participación
La democracia efectiva es el poder del pueblo. La recuperación ciudadana de las instituciones implica la ampliación de la democracia representativa, comunitaria y participativa: con elecciones limpias, rendición de cuentas de partidos, gobernantes y representantes populares; creando figuras electorales ciudadanas y de participación social en la decisión y ejecución de planes y programas de gobierno; con el reconocimiento y respeto de la democracia comunitaria que se practica en pueblos y comunidades indígenas; y con la instauración de mecanismos de consulta y participación ciudadana.

Impulsar una visión integral de los derechos humanos
Los derechos y las garantías individuales deben ser firmemente asegurados, junto con los derechos colectivos económicos, sociales y culturales. Las libertades civiles y políticas sólo pueden ejercerse a plenitud si se cumplen el derecho al bienestar, a la educación, a la seguridad social, a la propia identidad y a las condiciones de vida que hacen la felicidad de los hombres en sociedad.

Por una modernidad alternativa
Nuestro proyecto está inscrito en el contexto planetario. Hoy se vive una crisis de la civilización industrial, del capitalismo tardío, materialista y tecnocrático. El destino de la nación no está aislado de lo que ocurre en el mundo. El reto político del país es también un dilema civilizatorio: o seguir alimentando una modernización que explota, margina y enajena a la ciudadanía; que vuelve al mundo un lugar de mayor degradación; que es una amenaza ecológica; que concentra los capitales y pone a la política al servicio de las élites; o, por el contrario, una modernidad alternativa basada en el equilibrio ecológico; el uso democrático y racional del agua; la energía limpia, la biodiversidad, la tecnología y los conocimientos científicos, el control social del mercado y de los poderes políticos, la democracia participativa y la recuperación de la cultura en tanto riqueza diversa y factor dinámico de nuestra historia.

Promover el nuevo espacio de lo público
Se refiere a lo que es bueno para todos; lo que es común a todos.
Hay que detener la mercantilización de los espacios públicos y convertirlos en centros de la vida democrática. Frente a la apropiación privada de todas las esferas de la vida (la salud, la educación, la ciencia, la cultura, el ocio…), promovemos la creación y ampliación constante del espacio de lo público.
Se trata de la realización actualizada, al día de hoy y del futuro, de la comunidad de los hombres y mujeres autogobernándose que nuestro país descubrió en las jornadas posteriores al terremoto de 1985 y en infinidad de luchas previas en que las comunidades e individuos defendieron su autonomía frente al afán de cooptación por el sistema de partido de Estado.

Dimensión global, naturaleza y crisis de civilización
Como nunca antes en la historia, las naciones y los pueblos se hallan indisolublemente ligados entre sí y con la naturaleza. La realidad del siglo XXI es la de la globalización y la integración a escala planetaria tanto de los diferentes ámbitos sociales como de éstos con el mundo natural del cual dependen. Por todo ello estamos obligados a inscribir nuestro proyecto en el contexto planetario o global. Hoy se vive una crisis de la civilización industrial, del capitalismo tardío, materialista y tecnocrático, y toda propuesta alternativa de escala nacional debe cuidar no contribuir con esa crisis general o global, sino todo lo contrario.
El dilema político del país es también un dilema civilizatorio: o se sigue alimentando una modernidad que explota, margina y enajena a los ciudadanos, que vuelve al mundo un espacio de mayor riesgo, que incrementa la amenaza ecológica y que aumenta la descomunal concentración de capital y pone a la política al servicio de las élites, o se avanza hacia una modernidad alternativa basada en la restauración ecológica, el uso democrático del agua, la energía, la biodiversidad, la tecnología y los conocimientos científicos, la disminución del riesgo, el control social del mercado y de los poderes políticos, la democracia participativa y la recuperación de la cultura en tanto riqueza diversa y la historia.

Integrar el concepto del buen vivir en la vida social.
Hoy, todo proyecto alternativo, y más si se trata de un país latinoamericano, debe reconocer la necesidad de descolonizar el pensamiento. Ello significa cuestionar los conceptos de modernidad y desarrollo, dos de los puntales sobre los que descansa la globalización depredadora dominada por el capitalismo salvaje.
En varias naciones latinoamericanas, en las que la voluntad popular ha llevado al poder a gobiernos progresistas, han comenzado a implantarse programas y proyectos políticos basados en nuevas concepciones. Es el caso de países como Ecuador y Bolivia, donde han quedado establecidos en sus respectivas constituciones, visiones basadas en la idea del “buen vivir” (mejor conocida como “Sumak Kawsay”, en la lengua aimara). Estas innovaciones culturales, morales, políticas e ideológicas han sido fundamentalmente nutridas por las cosmovisiones de los pueblos indígenas y afroamericanos cuya presencia política ha sido creciente y decisiva.
Es aconsejable explorar las construcciones, pensamientos y significados prácticos del concepto del “buen vivir” entre nuestros pueblos indígenas con la idea de enriquecer nuestras perspectivas y encaminarnos hacia objetivos basados en la propia cultura y la historia profunda de México.

Construir el poder social
No basta tomar el poder político, también es necesario construir el poder social.
La construcción del poder social comienza en la familia.
Implica aprender de las experiencias comunitarias existentes.
Y extender la búsqueda de experiencias previas al resto del mundo. En América Latina muy especialmente existen avances muy notables en países como Cuba, Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia.
La fuerza de la sociedad civil tiende a mantener bajo el control social a la política y la economía. Dar lugar a una sociedad más justa y democrática es construir el poder social.

Recobrar plenamente el sentido de comunidad.


El Estado al servicio del Pueblo y de la Nación

Actualmente, el Estado mexicano se encuentra bajo el control de una minoría que utiliza el poder público para su propio beneficio. La oligarquía tiene secuestradas a las instituciones. Por eso, como pueblo, debemos recuperar democráticamente al Estado, a través de la participación activa y del voto ciudadano, y reintegrar las riquezas y los bienes públicos que han sido enajenados en forma anticonstitucional. En especial, deben revisarse las concesiones y contratos en los casos de la minería, la industria eléctrica, el espacio radioeléctrico y el petróleo.

La soberanía reside en el pueblo
Hay que restablecer el principio de la soberanía popular para que el Estado esté al servicio de los ciudadanos y de la nación, y para que las leyes garanticen los derechos del pueblo.

Establecer un Estado social y democrático
El Estado debe asumir su responsabilidad con la sociedad, combatir la desigualdad, tener un papel activo en la economía para impulsar el desarrollo y el bienestar del pueblo, restablecer el Estado de derecho y la participación ciudadana en las decisiones de gobierno.

El nuevo federalismo
La relación entre la federación y los estados y municipios debe replantearse y dejar de lado el centralismo o el faccionalismo a la hora del reparto del presupuesto público. La capital de la República debe recuperar su condición de entidad fundadora de la Federación y tener plena igualdad de derechos respecto a las demás.

Construir un Estado democrático de Derecho
Establecer mejores mecanismos de rendición de cuentas; que existan herramientas participativas para que la ciudadana influya permanentemente el comportamiento de las autoridades (referéndum; plebiscito; revocación de mandato; iniciativa popular; presupuesto participativo; acción ciudadana de inconstitucionalidad; auditoría ciudadana; inconstitucionalidad por omisión legislativa, administrativa o de otras autoridades; audiencia pública; cabildo abierto; consulta popular).
En un Estado democrático la tarea de la seguridad pública es fundamental para garantizar la vida, la integridad física, las propiedades y la tranquilidad de toda la población y no sólo de minorías privilegiadas. Frente a la actual crisis de seguridad pública y la violencia desatada por la equivocada política de combate al narcotráfico que emplea sólo medidas coercitivas; la solución de fondo, la más eficaz, es combatir el desempleo, la pobreza, la pérdida de valores y la ausencia de alternativas sociales, educativas y laborales. Las fuerzas armadas no deben ser usadas en funciones civiles o para reprimir a los movimientos sociales. No se permitirán actos de impunidad desde el poder y se investigarán todas las violaciones a los derechos humanos.

Reconstruir la política exterior y privilegiar una política multilateral
México debe recuperar su pertenencia a América Latina y el Caribe, diversificando las relaciones internacionales hacia todas las regiones y continentes, con países como Brasil, India y China.
Nuestra unión solidaria con los países del Sur se inscribe en los objetivos de descolonización y liberación política, económica y cultural que han sido el anhelo de nuestros pueblos.
La relación con Estados Unidos debe ser equilibrada, de cooperación, de beneficio mutuo, y respetuosa de las soberanías haciéndose cargo de las asimetrías. Debe revisarse el Tratado de Libre Comercio con América del Norte. La agenda bilateral no debe centrarse sólo en el tema del narcotráfico, de esa forma protegeremos nuestra seguridad y soberanía. Nuestra relación ha de comprender diversos aspectos como la migración, la energía, el agua y el medio ambiente.

El pueblo soberano y su Estado
La propuesta de nuestro movimiento es promover un “proceso constituyente” mediante el cuál los ciudadanos construyan los instrumentos políticos y sociales necesarios para hacer valer la soberanía popular y el derecho a definir el rumbo de la nación y, por el otro lograr que, una vez que se restablezca este principio, reconstruir la República sobre bases democráticas y participativas.

El Estado democrático debe estar al servicio del pueblo y de la nación
En un auténtico Estado federal, son soberanos lo mismo los Municipios que los Estados, porque son la expresión de la voluntad de sus comunidades de ciudadanos.

La justicia del pueblo
El ministerio público debe instituirse como una rama autónoma del Poder Judicial, con su servicio civil de carrera, su organización propia y su propia ley orgánica. Los procuradores deben conservarse sólo como abogados o representantes legales del Ejecutivo.
Tenemos un Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa y tribunales agrarios, uno, llamado Tribunal Superior Agrario y, otros que son Unitarios Agrarios. Esos tribunales deben entrar en la esfera del Poder Judicial de la Federación, pues no se justifica que funcionen como organismos autónomos e independientes en su funcionamiento.

La administración pública del pueblo
Está claro que necesitamos una Administración Pública sometida al control de la ciudadanía, incluyendo al Legislativo, está lejos de restar eficacia al gobierno de la sociedad, pues de lo que se trata es de que funcione bien, para el servicio de la sociedad y para el bienestar general de los mexicanos.

Derechos plenos al Distrito Federal

Una nueva democracia
Fortalecer el poder del pueblo es nuestro objetivo. Para tener una verdadera democracia necesitamos darle al pueblo, a sus ciudadanos, mediante canales de expresión de su voluntad, el control de sus gobernantes y representantes. Por eso hemos venido proponiendo las figuras del plebiscito, el referéndum, la revocación del mandato y la plena iniciativa popular para hacer propuestas en todos los niveles a que nos referíamos.
No puede haber orden aceptable para todos si no participan todos.

Garantizar una sociedad segura, con justicia y sin corrupción
La crisis de seguridad que aflige a México es el resultado de una conjunción de condiciones de pobreza, desempleo, exclusión de la población, con la corrupción e ineficiencia de las autoridades, en los cuerpos policíacos y el aparato judicial.
El consumo de drogas no es un problema militar o policíaco, debe ser tratado como un asunto de salud pública y de cultura, y no como un delito, de tal manera de separar a los consumidores de los comerciantes de estupefacientes, y a éstos de los grandes distribuidores. La drogadicción se puede prevenir y se debe combatir con información y educación, con acciones solidarias desde las comunidades y con programas de rehabilitación públicos.

Propuestas:
- Impulsar, proteger y desarrollar la planta productiva, tanto para el mercado interno como para el mercado externo.
- Tomar medidas para proteger e impulsar el empleo, en especial en el sector agropecuario e industrial (particularmente la micro, pequeña y mediana industria), por medio de políticas fiscales y salariales acordes a este objetivo.
- Fortalecer el mercado interno.
- Evitar la concentración y la acumulación de la riqueza
- Tomar medidas para evitar la fuga de capitales.
- Reasumir su responsabilidad social y canalizar mayores recursos a educación, salud, vivienda, medio ambiente, y, en general incrementando el gasto público social.
- Incrementar la eficiencia productiva, para tener mayor productividad, competitividad y mejorar el nivel de vida de los trabajadores.
- Recuperar los bienes y recursos que hayan sido entregados en concesión de manera ilegal o anticonstitucional para reintegrarlas al patrimonio nacional y se pongan al servicio de la nación.
- Renegociar el pago de la deuda externa, de acuerdo a la capacidad de crecimiento de la economía.
- Construir un proyecto de desarrollo social, ambiental y políticamente sustentable, es decir, que tenga como base la participación social en su construcción.
- Supeditar el mercado al imperativo democrático de un Estado social.
- Intervendrá en el mundo de la economía, ya sea como titular – petróleo, electricidad, recursos naturales, etcétera– o como agente corrector de los efectos derivados del saqueo del país, el despojo a las economías de la población y del país, y el cumplimiento de los postulados democráticos de la Constitución mexicana;
- En conjunto, cumplirá con los derechos sociales plasmados en la Constitución.
- En la nueva institucionalidad republicana el derecho al pensamiento propio, a disentir y opinar serán derechos plenos. La libertad de expresión y de información son las bases del ejercicio democrático.
- Hará realidad el sufragio efectivo entendido como el irrestricto respeto a la voluntad de los votantes, sin regateo alguno. Esto se logra al abrirse los medios de comunicación al conjunto de la sociedad, al preservar el carácter únicamente social de las políticas económicas compensatorias, al asegurarse los derechos sociales y económicos para el conjunto del pueblo, se estará garantizando el derecho a voto y la posibilidad de ejercerlo de manera meditada, conciente y sin ataduras.
- Tendrá como vocación la conciliación de intereses, el fomento del diálogo y la toma de acuerdos entre los distintos sectores de la sociedad. La agenda económica, política y social tendrá por fuerza que buscar revertir el proceso de descomposición social, violencia, empobrecimiento, desvalorización en la que nos encontramos inmersos. Dicho proceso de diálogo nacional tendrá su sustento en que sea público, informado, difundido y sometido a las reglas legales correspondientes. Se desterrarán los pactos entre poderosos para su beneficio, los acuerdos “en lo oscurito”, los pactos no escritos, las trampas y las prebendas para una minoría.
- Revisará las concesiones y contratos en los casos de la minería, la industria eléctrica, el espacio radioeléctrico y el petróleo para mantener el indeclinable e inalienable dominio directo de la Nación sobre el territorio, el subsuelo, los litorales, el espacio aéreo y los recursos estratégicos en beneficio de los mexicanos.

Democratizar el acceso a los medios de comunicación
La transformación democrática de México reclama un cambio de las relaciones entre la sociedad y los medios de comunicación.

Propuestas:
Garantizará el derecho a la información de los mexicanos.
- Abrirá los canales de televisión y de radio suficientes para brindar este servicio público indispensable y acabar con los monopolios.
- Promoverá el acceso a los medios de comunicación de toda la población, sobre todo a la radio y a la televisión.
- Establecerá medios públicos que cumplan con el derecho a la información.
- Impulsará y garantizará el funcionamiento de medios comunitarios.
- Garantizará el acceso universal a Internet.
- La regulación de la publicidad oficial.
- Permitir nuevas cadenas televisivas.
- Que se destine al menos el 10 por ciento de las frecuencias disponibles en radio y televisión para medios audiovisuales independientes y públicos.
- Establecer tarifas accesibles para los servicios de telefonía fija y celular, para los servicios de Internet en banda ancha, para los servicios de televisión y audio restringido (televisión por cable, televisión satelital, televisión vía inalámbrica).
- Democratizar la producción de contenidos audiovisuales.
- Ley de Equidad Publicitaria.

Por una ética republicana y el combate a la corrupción

La corrupción no es un asunto cultural, sino institucional y político
La corrupción crece cuando la democracia se reduce
La transparencia es el alma del sistema democrático

Reformas Estratégicas contra la corrupción:
Establecer una Ley Federal de Conflictos de Interés que amplíe los mecanismos de prevención, que endurezca las sanciones, que mandate la publicidad total de las declaraciones patrimoniales de todos los funcionarios públicos, y obligue a los mismos a deshacerse de las propiedades o intereses económicos que causen un potencial conflicto de interés.
Reformar la Ley de Responsabilidades con objeto de facilitar el paso de la responsabilidad administrativa a la responsabilidad penal, y evitar que el ministerio público deseche las pruebas reunidas por los contralores internos.
Establecer una ley general de fideicomisos públicos.
Establecer un Registro Nacional de Servidores Públicos y Proveedores Sancionados.
Ciudadanizar verdaderamente las instituciones más importantes para la rendición de cuentas en el país. Establecer una Ley General de Contraloría Social que abra canales formales de participación ciudadana y control social.
Construir un Sistema Nacional de Transparencia, Fiscalización y Rendición de Cuentas que sustituya el pésimo diseño institucional de la Secretaría de la Función Pública y que robustezca las facultades actuales de la Auditoría Superior de la Federación y el poder legislativo en materia de combate a la corrupción.
Dotar de plena autonomía e independencia al Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y a la Auditoría Superior de la Federación, para profesionalizar sus tareas fiscalizadoras y evaluadoras y para someterlas a un estricto régimen de rendición de cuentas.
Reformar la Ley Federal de Transparencia para constituir formalmente al IFAI como un organismo público autónomo y que exija una amplia auscultación entre la sociedad y se le otorgue un voto calificado en la Cámara de Diputados para el nombramiento de los comisionados.
Crear una comisión para investigar y eliminar la corrupción. 

Correctivos a la democracia representativa.
- Más participación ciudadana;
- Más transparencia del poder formal y fáctico;
- Inaugurar métodos y procedimientos de la deliberación en la mayor parte de los ámbitos del poder público y en la sociedad;
- Establecer fuertes mecanismos de rendición de cuentas institucionales y sociales;
- Contrarrestar con medidas institucionales el poder de los poderes fácticos; y
- Democratizar instituciones como los partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales.

La ley de austeridad republicana.
- Disminución de todas las remuneraciones de los servidores públicos de mandos superiores en 50 por ciento.
- Eliminar bonos y percepciones extraordinarias, prestaciones de servicios médicos privados, seguros de separación individualizado y cajas de ahorro especial para la alta burocracia de los tres poderes de la Unión, de los órganos constitucionales autónomos y demás autoridades federales.
- No otorgar pensiones extraordinarias a las establecidas en la Ley de Seguridad Social correspondiente y la eliminar las pensiones de los ex presidentes de la República.

Crear una nueva economía

El fracaso del modelo económico neoliberal, implantado hace más de un cuarto de siglo, es evidente: el país no creció; unos cuantos acumularon inmensas fortunas, en tanto que más de la mitad de la población subsiste en la pobreza, incluyendo la extrema pobreza. Nuestro movimiento propone un nuevo modelo económico que impulse la producción y el empleo en lugar de privilegiar los negocios financieros y especulativos. Que impulse un crecimiento incluyente; es decir, que los frutos de la economía se distribuyan de forma equitativa entre la población. El propósito central es mejorar los niveles de vida reales de la gente, a través del crecimiento, el empleo y mejores salarios.

El objetivo principal de la nueva economía será incrementar el nivel de bienestar de los ciudadanos mexicanos

El Estado debe reasumir su responsabilidad de conducir el desarrollo y velar por la prosperidad de la población

El Estado debe retomar su responsabilidad social y combatir la desigualdad

La nueva política económica se enfocará en:
- La economía real, en el trabajo y en la producción de bienes necesarios
- Fortalecer la economía popular y la pequeña y mediana empresa
- Apuntalar al hogar como unidad económica fundamental
- Una Planeación del Desarrollo y Política industrial, planeación sectorial y regional con participación social y privada
- Aumentar la inversión pública en infraestructura
- Otorgar financiamiento accesible y barato para las actividades productivas
- El Banco de México debe velar por el crecimiento y no sólo por controlar la inflación
- Revisar los acuerdos comerciales para lograr relaciones equitativas

Nuestros compromisos laborales
I. Modificar el régimen salarial para permitir la recuperación inmediata del
ingreso de los trabajadores.
II. Protección del trabajo y promoción del empleo formal.
III. Fortalecimiento de la legalidad y el desmantelamiento del corporativismo.
IV. Democracia sindical, transparencia, rendición de cuentas y voto secreto.
V. Justicia laboral imparcial y oportuna.

Combatir los monopolios

Los monopolios y los precios abusivos son anticonstitucionales
Los monopolios acaban con las inversiones productivas y el empleo
Con una regulación efectiva contra prácticas monopólicas, la economía crecería más
La competencia debe ser una prioridad de Estado

Abolir los privilegios fiscales para redistribuir la riqueza con justicia
Eliminar los regímenes fiscales preferenciales
Incrementar la recaudación con equidad
Hacer eficiente la Administración Tributaria
Fortalecer la fiscalización a las grandes empresas
Eliminar el Secreto Fiscal
Eliminar el Impuesto Empresarial a Tasa Única
La política fiscal debe contribuir a la redistribución justa de la riqueza
Hacia un sistema fiscal más equitativo
Simplificación de la legislación tributaria
Reducir al máximo la elusión fiscal

El sector energético, palanca del desarrollo nacional

Poner el petróleo al servicio de la Nación
Orientar al sector energético como instrumento para impulsar el crecimiento de la economía nacional

Propuestas:
- Restitución al 100% de las reservas extraídas cada año
- Construir tres refinerías para reducir importaciones y precios de combustibles
- Utilizar el petróleo crudo para producir valor agregado y dejar de exportarlo como materia prima
- Reactivar la petroquímica nacional
- Fortaleceremos las actividades sustantivas de Petróleos Mexicanos para erradicar el voraz y antipatriótico exceso de contratación.
- El Instituto Mexicano del Petróleo debe volver a jugar un papel importante en la investigación y desarrollo de tecnología y proveedores nacionales.
- Terminar con la privatización de la industria eléctrica
- Reforzar a la Comisión Federal de Electricidad
- Revertir la liquidación de Luz y Fuerza del Centro y crear una nueva empresa pública en el centro del país
- Dar impulso al Instituto de Investigaciones Eléctricas, y fortalecer la investigación científica y tecnológica nacionales
- Impulsar energías alternativas limpias y la transición energética
- Comisión de la Verdad para investigar la corrupción en PEMEX y CFE
- Bajar las tarifas de electricidad y los precios de los combustibles
- Recuperar la administración de todas las actividades del petróleo, el gas y sus derivados, en el mando único de Petróleos Mexicanos

El Campo y la Soberanía Alimentaria

Por un nuevo pacto entre el México urbano y el México rural
Hacia una nueva reforma agraria
Por la defensa y reactivación del mercado interno
Recuperar la soberanía y seguridad alimentarias
Restablecer la seguridad y soberanía en el empleo
Por los derechos del que migra, pero también por el derecho de no migrar
Por una economía rural popular y solidaria

Contra la privatización de la vida
La diversidad biológica, pródiga en México, es nuestra principal herencia y patrimonio. Preservarla y restaurarla, pero también aprovecharla productivamente, es responsabilidad mayor de los campesinos. Por eso rechazamos el establecimiento de patentes sobre códigos genéticos y saberes comunitarios. Los repudiamos porque privatizan la vida, que pasa a ser una mercancía más, y porque nulifican el derecho de las comunidades rurales y campesinas mesoamericanas al usufructo de los recursos genéticos y la biodiversidad.

Por una producción campesina ambientalmente sostenible
Por el reconocimiento de los derechos autonómicos de los pueblos indios



El Estado de bienestar y el derecho a la felicidad

El bienestar de la población debe ser el eje principal de todas las acciones de un gobierno comprometido con la transformación democrática de la sociedad

Construir un Estado de bienestar y garantizar la universalidad y gratuidad de los programas sociales

Derecho a la educación, base de la transformación del país
Es fundamental para el desarrollo del país, garantizar que todo niño o niña, y todos los jóvenes puedan ingresar, permanecer y concluir satisfactoriamente sus estudios.

Propuestas:
- Apoyos económicos a las personas y a los hogares. Estos se llevarán a cabo bajo los principios de universalidad, exigibilidad como derecho y progresividad.
- Garantizar la pensión universal para todos los adultos mayores de 68 años y a todas las personas con discapacidad.
- Entrega de un ingreso ciudadano para los más pequeños, para los jóvenes y madres solteras.
- Proponemos elevar a rango constitucional del derecho a la alimentación. - La construcción del Estado de Bienestar garantizará el derecho universal a la salud, la seguridad social, la vivienda y la educación pública.
- Recuperar del sentido público, nacional, universal, gratuito y laico de la
educación en nuestro país.
- La revisión de leyes y programas educativos para garantizar que la educación sea un derecho social y responsabilidad del Estado.
- Garantizar acceso a la educación a todos los mexicanos, sobre todo a niños y jóvenes.
- Aumentar los recursos a la educación básica, media y superior. Elevar la inversión en ciencia y tecnología. Destinar el 7 por ciento del PIB a estos objetivos.
- Un programa nacional de construcción de nuevos espacios educativos,
- Todos los estudiantes de educación básica, desde el preescolar hasta el
bachillerato deben contar con los apoyos alimentarios, de salud y transporte que requieren para desarrollar su actividad escolar
- El Estado garantizará salarios y condiciones de trabajo de los maestros dignos.
- Garantizar el derecho a la salud es una responsabilidad del Estado
Servicios públicos de salud y medicamentos gratuitos para todos
- Garantizar la pensión universal para todos los adultos mayores.
Es viable financieramente, en cualquier escenario de crecimiento económico su monto no sería más que entre 0.4 a 0.5% del PIB durante los próximos treinta años. Es mucho menos de lo que los contribuyentes estamos pagando como país a causa de la reforma privatizadora de las pensiones del IMSS e ISSSTE. Con un nuevo modelo económico con crecimiento y generación de empleo no habría ninguna dificultad de sostener la pensión porque México tiene cuenta con su bono demográfico favorable.
- Una política que elimine las pensiones de privilegio. Cancelar las altísimas pensiones y prebendas de los altos funcionarios públicos, incluyendo las pensiones vitalicias exorbitantes del Banco de México o la Suprema Corte de Justicia.
- Mejoramiento de las comunidades rurales y de los barrios urbanos marginales y populares.
- Acceso universal al agua potable y en la vivienda.
- Acceso al servicio de electricidad barata en los hogares.
- Programa de estancias infantiles públicas, gratuitas y de calidad.
- Comedores comunitarios y populares.
- Centros para la atención de la violencia contra las mujeres.
- Propiciaremos el abatimiento de la pobreza de tiempo de las personas y las familias
- Promoción del deporte para todos.
- Defensa de la diversidad
- Un proyecto cultural del siglo XXI

Principios de una política cultural democrática:
La promoción de la cultura debe hacerse sobre principios de equidad, democracia y fortalecimiento de valores solidarios y comunitarios, así como a favor de identidad y soberanía nacionales.

Nuevo Pacto Social
Si el actual régimen político centraliza el poder en unos cuantos que tienen capturadas a las instituciones y si el modelo económico concentra la riqueza en ellos mismos, profundizando la desigualdad y la exclusión social; los mexicanos debemos signar un nuevo pacto social con el propósito general de superar la pobreza, acabar con la desigualdad, establecer la democracia y la justicia respetando los derechos de todos y para terminar con la corrupción y la impunidad, la inseguridad y la violencia.

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