20 septiembre 2016

Ricardo Monreal: las cosas no son como usted dice.

Ayer por la mañana escuché la entrevista que Luis Cárdenas hizo al Delegado de la Cuauhtémoc, Ricardo Monreal sobre el tema del dinero que transportaba uno de sus altos funcionarios en una caja de zapatos.

La cantidad es mínima comparada con los millones que cada semana cualquier delegación de la CDMX maneja en efectivo para movilizar, apaciguar o de plano parar algún conflicto de vecinos, ambulantes o transportistas.

Ni siquiera la delegación mejor administrada se escapa de las cuotas. Al comercio informal se le cobra por metro cuadrado, a las micheladas y puestos de barbacoa que ocupan banquetas y carriles se les pide semanalmente una considerable mochada, incluso las rutas de camiones concesionados (esos asesinos pintados de verde) pasan a los supervisores grandes cantidades de dinero para no ser sancionados por la SSP, el INVEA o las patrullas de la delegación cuando toman y manejan, hacen parada en triple fila o dan vuelta en U sobre los camellones.

Con todo rejpeto Dr Monreal, NO. Las acusaciones dirigidas a su exdirector Jurídico o a su persona NO son una conspiración ni son un plan del Sr Osorio Chong para cortar sus alas rumbo a la Jefatura de Gobierno. Personalmente creo que la disputa será entre Ud y el candidato de Mancera. Y digo candidato porque a mi Amiga Alejandra Barrales se la va a volver a aplicar aunque me duela en el alma.

Esto no es una guerra dirigida a su administración, esta es una guerra entre partidos y ciudadanos, entre tuiteros y corruptos, entre medios de comunicación y blogueros "tira netas". No es personal, lo que pasa es que los capitalinos estamos hasta la madre del tráfico, los baches, los asaltos y los shows del Jefe de Gobierno y su Secretaria de Medio Ambiente. Quienes vivimos y pagamos impuestos en esta recién estrenada Ciudad de México estamos al borde de un ataque de nervios, como dijera la frase ochentera de Yuri, y cualquier acto de despilfarro, corrupción o lo que se le parezca nos provoca rabia, nos lleva al señalamiento directo o al linchamiento público.

Estos escándalos pueden terminar con la carrera política de cualquiera, justa o injustamente. Llevar dinero en una caja de cartón no está bien por donde le rasque. Me queda claro que no fue instrucción directa pero usted sí es responsable político por lo que hacen o deshacen sus cercanos. Y aquí no puedo evitar recordar los videoescándalos o el caso del Secretario de Finanzas de Andrés Manuel apostando en Las Vegas. Lopez Obrador no era culpable, sin embargo fue juzgado políticamente y sigue pagando por las ligas y por los viajes de Gustavo Ponce.
Nos duele la corrupción o las pésimas decisiones de los gobernantes, pero lo que nos pega directamente en la dignidad es que ante cualquier nota mala salgan con la vieja carta del "compló".




Polimnia Romana