03 junio 2018

Andrés Manuel: la Coca Cola que México no necesita.


 “Que renuncie quien no pueda unir su horizonte a la subjetividad de su época.” 
F. Nietzsche


La mayoría de las personas que cometen delitos y son ingresadas a los reclusorios de la Ciudad de México tienen entre 18 y 24 años, aunque los que hemos sido víctimas de la delincuencia sabemos que quien nos apuntó en la cabeza con un arma tenía 16 o 17 años. Estos datos oficiales nos hacen concluir entonces que entre 1994 y 2006, cuando la mayoría de los delincuentes vivía su primera infancia, el Estado abandonó completamente la atención hacia la familia y especialmente a esos niños.

¿Qué tienen qué ver los primeros años de vida de una persona con su comportamiento como joven o adulto? Los niños nacen en un contexto de instituciones formales e informales dadas: familia, guardería, escuela, gobierno. Estas instituciones van dejando huella en su sistema nervioso central conformando el trasfondo de su pensamiento, emociones, decisiones y acciones a lo largo de su vida.

Los primeros seis años de vida son los que forman a las personas; física y emocionalmente. El cerebro crece en más del 95% durante la primera infancia, los esfuerzos de la madre, familia, sociedad y Estado deben enfocarse mayormente en este tiempo. Irónicamente es el periodo que más abandonamos razones que van desde la ignorancia hasta el “los niños no votan”.

La falta de atención y omisión por parte de los gobiernos, y hablemos especialmente de la Ciudad de México, ha provocado el bajo rendimiento escolar y una clara desnutrición infantil. Hoy la diabetes es la segunda enfermedad crónica más común en niños y la primera causa de muerte en adultos. La obesidad e hipertensión es ahora un problema también en los más pequeños pues la desnutrición no es sólo la falta de nutrientes en la dieta de un niño sino el consumo excesivo de antinutrientes como las harinas y refrescos.

Es de lo más común ver en una mesa los envases de dos y tres litros de Coca Cola así como ver por la calle a trabajadores y escolares con su refresco a medio terminar en la mano. La publicidad engañosa hace que madres y padres de familia crean que al dar como desayuno un tazón de cereal con leche están haciendo un buen trabajo como responsables de la nutrición de sus hijos.

No es casualidad que siete de cada diez camas en el sistema de salud estén ocupadas por enfermos de diabetes tipo 2, o que los niños no puedan aprender a la velocidad del plan de estudios programado. Muchos jóvenes no estudian la preparatoria por falta de espacios o de recursos y deben elegir trabajar en lugar de estudiar, pero también es cierto que muchos otros no llegan a concluir el bachillerato por falta de capacidad; por una nutrición no adecuada en los primeros años de sus vidas.

La malnutrición afecta el desarrollo neurológico y la capacidad de aprendizaje y productiva de las personas.

Así como hemos abandonado a los niños de esta ciudad en cuanto al desarrollo físico, también hemos sido omisos en cuanto su desarrollo emocional. Violencia, abandono, desatención, malos ejemplos y falta de cariño son el ambiente perfecto si queremos convertir a un niño en un delincuente o adicto. Tampoco es obra de la casualidad que quienes asaltan y matan sean adolescentes quienes sólo tienen dos caminos: el reclusorio o la muerte a manos de un igual.

La solución al problema de salud pública e inseguridad es el mismo: atender a los habitantes de la Ciudad de México desde el día uno de vida. Ni un millón de cámaras o patrullas en cada esquina harán que nos sintamos más seguros si no dejamos de criar niños violentos. Prevenir la diabetes con una dieta correcta y ejercicio habitual es mucho más barato que atender hemodiálisis y amputaciones cada día en los hospitales capitalinos.

Me preocupa mucho que el puntero de las encuestas, el virtual Presidente de México no sólo ignore sino desprecie el tema de la infancia. Me preocupa aún más que sus seguidores no se den cuenta de que en su Proyecto18 los niños únicamente aparecen en la portada. Ninguno de los asesores estrella de López Obrador le ha hablado de la importancia que tiene el Estado en el desarrollo físico y emocional de los niños, o de las herramientas que hay que poner al alcance de los padres y madres para criar hombres y mujeres productivos en lugar de enfermos o delincuentes.

Los delincuentes de hoy fueron niños durante el gobierno que encabezó Andrés Manuel, cuando las joyas de la corona se las llevaban los adultos mayores y los segundos pisos. Cuando los niños, que no votan, eran hechos a un lado. Dar una beca a los jóvenes no hará que el tiempo vuelva. El adolescente que no tuvo una alimentación adecuada, afecto y cuidados no será capaz de obtenerlos con 2,400 pesos al mes.

Trabajé con Andrés Manuel durante nueve años y varias veces lo escuché decir que los hijos son de la madre, que ella es quien tiene que criarlos. No sólo piensa que el padre tiene la única responsabilidad de proveer, sino que la carga de criar a una persona es enteramente de la madre, que el Estado no tiene por qué intervenir en un asunto familiar.

Muchos sabemos de primera mano, que tanto él como su primer círculo tienen actitudes machistas y misóginas, esto se demuestra con la falta de propuestas concretas en temas de equidad, empoderamiento de la mujer y la corresponsabilidad en la crianza de los hijos.

Es por eso que a manera de analogía, para mí Andrés Manuel es como la coca cola, ya que, a través de campañas publicitarias engañosas e insidiosas, nos han hecho creer que es un producto maravilla que nos quita la sed y que al consumirla nos hará feliz, cuando la realidad es que se trata de un producto que a la larga nos afecta de diversas formas, y todo porque no nos detenemos a ver sus verdaderas características, enfermando de confrontación, polarización, elitismo e ignorancia a la gente que aún cree que él representa un cambio en el sistema. 

López Obrador es un producto más del sistema y no entiende que para cambiar las cosas en este país debe ver más allá de su nariz.



30 abril 2018

Informe CONEVAL 2018

El Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018 analiza el desempeño de la política de desarrollo social en México con el propósito de que las administraciones (federal, estatales y municipales) cuenten con evidencia e información para la elaboración, monitoreo o evaluación de sus planes y programas de gobierno.
Para elaborar este Informe, el CONEVAL utiliza la evidencia acumulada a lo largo de diez años en los que, además de hacer mediciones de pobreza y evaluaciones a políticas y programas de desarrollo social, ha llevado a cabo investigaciones en áreas tales como el análisis del cumplimiento de los derechos sociales y de las condiciones que enfrentan algunos grupos discriminados.
Recomendaciones en materia de Infancia:
Otorgar a todas las niñas, niños y adolescentes las mismas oportunidades para un desarrollo adecuado.
Que las políticas públicas enfocadas a la niñez y adolescencia tomen en cuenta las realidades heterogéneas que enfrentan estos grupos poblacionales.
Atender la equidad para eliminar las barreras que privan a los más pequeños de un futuro mejor.
Atender las necesidades de la primera infancia.
Vigilar el cumplimiento de lo establecido en la LGDNNA para asegurar el acceso de las niñas, niños y adolescentes a sus derechos.

Mi respuesta como candidata a Diputada Federal es la siguiente propuesta:

Promover en el Congreso de la Unión, elevar a rango de ley la Atención Integral para el Desarrollo de las Niñas y los Niños en Primera Infancia, que establezca la obligación del Estado y demás actores (padres, cuidadores, maestros) que intervienen en el desarrollo de la niñez en de 0 a 6 años, a propiciar el correcto desarrollo de los infantes en ese rango de edad, privilegiando las condiciones de igualdad, sin importar la condición de origen. Construyendo así, capacidades propias que les permitan tomar decisiones racionales en la vida.
Al respecto, se señala que, con la Ley de Primera Infancia se busca:

·     Disminuir el porcentaje de niños y niñas menores de 6 años que viven en pobreza.
·     Incrementar la lactancia en la primera hora de vida e incrementar la exclusividad de esta ésta en menores de 6 meses.
·     Incrementar el porcentaje de niños con un desarrollo infantil adecuado.
·     Incrementar la cobertura de evaluación del desarrollo, tratando de disminuir las brechas de desarrollo entre ricos y pobres.
·     Asegurar que las niñas y niños menores de 3 años, participen en programas de Desarrollo Infantil temprano.
·     Asegurar que las niñas y niños mayores de 3 años reciban educación preescolar de calidad.
·     Que el mayor número de familias con niños y niñas menores de 6 años, participen en programas de habilidades parentales y/o prácticas de crianza en cualquiera de sus modalidades.

Asimismo, se buscará gestionar los recursos financieros para el establecimiento de la red de estancias infantiles y centros de cuidado en la Ciudad de México.

Dotar de las herramientas normativas y Gestionar los recursos financieros suficientes para la operación y funcionamiento del sistema nacional de protección integral de niñas, niños y adolescentes

#YoMeMuevo2018


La urbanización de la Ciudad de México tuvo su mayor desarrollo en las décadas de los años 60 y 70 como consecuencia, entre otros factores, de la migración de trabajadores del campo a la ciudad.

Álvaro Obregón no fue la excepción, la falta de oferta de vivienda adecuada para esa población migrante de bajos ingresos, propició que muchos de estos asentaron sus viviendas en barrancas y laderas de las montañas que se encuentran en el territorio de esta demarcación.

En la actualidad, se observa que dada su naturaleza no planeada, estos asentamientos carecen de espacio público e infraestructura de transporte básica. La red vial es insuficiente en cantidad y calidad, con pendientes extremadamente altas, falta de pavimento o mantenimiento de éste, el inadecuado manejo de aguas pluviales y del sistema de drenaje.

En Álvaro Obregón los principales modos de transporte son largas caminatas y ascenso de escaleras y calles combinadas con el transporte público concesionado, el cual presenta grandes deficiencias y es prácticamente la única opción para movilizarse.

Por lo anterior, es indispensable plantear alternativas de solución a esta problemática para proveer transporte público formal y de calidad a esta zona de barrancas, laderas, alta densidad poblacional y poco espacio público.

Promoviendo la inversión en infraestructura para transporte público con mejoras en los espacios públicos, senderos peatonales, proyectos de vivienda de interés social y la construcción de equipamiento urbano mejoraremos las condiciones de vida de los obregonenses.

Propuestas:

Elaboración de un proyecto integral para el establecimiento de un sistema de transporte por cable que comunique las partes altas y zonas habitadas en las barrancas de la delegación con los sistemas de transporte masivo como metro y metrobús. Gestionar los recursos en el presupuesto de egresos de la Federación para la elaboración de este proyecto y, posteriormente su construcción a través de un esquema de coinversión Federal-Estatal

Elaborar de manera conjunta con los gobiernos de la ciudad y la alcaldía esquemas de recuperación, ampliación y aprovechamiento de vialidades en la demarcación para recuperar la naturaleza de “bienes de uso común” de las calles.

Fomentar, en el ámbito de mis atribuciones, el cambio de esquema de transporte público concesionado individual, a uno colectivo o través de empresas. Esto para evitar prácticas nocivas que  generan el malestar de la población (competencia entre operadores por pasaje, accidentes, falta de capacitación de operadores e inseguridad)

Jóvenes Desplazados

Difícil imaginar que un sobre con tres mil pesos o una tarjeta que se carga de dinero cada dos meses puedan resarcir el daño hecho a ...