Veterinaria en pausa. Analista de Primates. #childfree No tolero la cebolla; amo el mar.
27 septiembre 2012
Recorrido Colonia Puente Colorado, Distrito XXV, A. Obregón
19 septiembre 2012
Decisión difícil pero muy útil para la Ciudad.
La reciente jornada electoral evidenció que el Distrito Federal es una ciudad de izquierda. Fueron más de 3 millones de votos los obtenidos por la Coalición Movimiento Progresista encabezada por el doctor Miguel Ángel Mancera.
Los capitalinos identifican en esta expresión político electoral la posibilidad de continuar mejorando su calidad de vida y tomar parte activa en las decisiones públicas. Es por ello que, como mujeres de izquierda, juzgamos fundamental que el principal órgano de representación ciudadana sea garante de la voluntad popular.
Es por todos conocido que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación falló recientemente por restar dos diputados al partido mayoritario en la Ciudad, lo cual constituye un intento por restar gobernabilidad al interior de la Asamblea Legislativa.
Ante este escenario, y con el objetivo de blindar la capital de los posibles embates de los partidos de derecha, PRI y PAN, en contra del corazón del país y orquestados desde las esferas que conciben a la nación como su patrimonio, hemos tomado la decisión de sumarnos al Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática.
A este respecto, consideramos pertinente enfatizar lo siguiente:
- Es una decisión política tomada por los partidos, encaminada a fortalecer a la izquierda, a respetar y hacer valer la voluntad popular; en ningún momento se vio o ponderó como un asunto económico-administrativo;
- Únicamente formaremos parte del grupo parlamentario. No pertenecemos al partido;
- Nuestra intención es que exista gobernabilidad, trabajar en equipo y ser útiles al proyecto encabezado por el PRD, PT, y el gobierno central;
- Es inadmisible que si cerca del 70 por ciento de la capital es de izquierda, el principal órgano de representación ciudadana no funcione en consecuencia, es decir, no podemos permitir que el PAN y el PRI tengan en la Asamblea la representación que no tienen en la calle;
- Nos ponemos al servicio de un proyecto, de una forma de concebir la relación entre gobierno y gobernados. Actuaremos como bloque, como un Frente Legislativo que impulse y construya desde la Asamblea y desde el Distrito Federal una opción viable y real al neoliberalismo;
- Agradecemos a la dirigencia nacional y local del Partido del Trabajo; seguras estamos que actuamos justo como uno de sus estatutos lo señala: los partidos son un instrumento al servicio de las causas del pueblo.
- Al tratarse de un acuerdo político, no existen "negociaciones" por posiciones o cargos. Únicamente tenemos la firme intención de integrarnos al trabajo parlamentario y colaborar en armonía con la izquierda capitalina.
Dip. Ernestina Godoy Ramos Dip. Polimnia Romana Sierra Bárcena
16 septiembre 2012
La iniciativa laboral de Felipe de Jesús
Cuatro temas torales de la iniciativa laboral de Calderón
ARTURO ALCALDE JUSTINIANI
La iniciativa de reforma laboral de Calderón exhibe una marcada incongruencia entre la exposición de motivos y el contenido desarrollado en sus artículos. Se apoya en un conjunto de declaraciones sin ningún efecto práctico, que buscan confundir, haciendo creer que la enmienda logrará más empleo y mayor competitividad. Su texto específico, muy distinto a lo que varios comunicadores afirman, es un intento por reducir el costo de mano de obra, abatir la estabilidad en el empleo, favorecer el despido barato e incrementar el sistema de control empresarial sobre la contratación colectiva.
El señuelo consiste en hablar de trabajo decente, igualdad de género, modernización procesal y de conceptos como dignidad en el trabajo y productividad, cuando sus efectos reales generarían más precariedad e incapacidad para construir relaciones laborales decentes, sustentadas en una negociación colectiva auténtica.
Los verdaderos autores de la iniciativa (cinco abogados de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex) buscan lograr, entre otros, cuatro objetivos torales: El primero pretende suprimir la responsabilidad patronal a través de una subcontratación sin protección. Si bien en la iniciativa se afirma que este nuevo régimen busca evitar la evasión y elusión del cumplimiento de obligaciones a cargo del patrón, la verdad es que pretende encubrir las obligaciones de los beneficiarios del servicio a través de una triangulación con los llamados subcontratistas, que sólo están obligados a cumplir con los derechos mínimos, salario mínimo y seguridad social.
En cinco artículos -13, 15A, 15B, 15C y 15D- se destruyen los principios básicos que rigen las relaciones laborales, que parten de la premisa de que quien se beneficia del trabajo de otro, es el verdadero patrón y asume responsabilidades como tal. Se propone encubrir esta obligación con un contrato mercantil, que revierte las cargas laborales al subcontratista, quien normalmente es una figura simulada para que el verdadero patrón se escabulla. En realidad, lo que se pretende es abrir la puerta legal para homologar a la baja las condiciones de trabajo. De aprobarse la iniciativa, el subcontratismo se convertirá en el régimen común porque no está debidamente regulado, el futuro será tan sólo de derechos mínimos; por otro lado se afectan el fisco y el régimen de seguridad social.
No es recomendable cancelar cualquier forma de subcontratación sino regularla adecuadamente, como han hecho en otros países; dejar claro que debe ser excepcional, y nunca aplicable a todos los trabajadores. Debe justificar el valor agregado al proceso productivo por la especialidad que aporta, ya que no sería rentable para el beneficiario cubrirlo con trabajadores propios; debe ser temporal, registrado, vigilado por la autoridad y sujeto a sanción en caso de abuso, pero estas consecuencias deben ser para el verdadero patrón y no para el subcontratista, como absurdamente propone la iniciativa. En otras palabras, se trata de un planteamiento totalmente al revés.
El segundo objetivo está bastante escondido en el último párrafo del artículo 83 que contempla el contrato por horas. Argumentan sus defensores que se trata de colocarnos al nivel de los países desarrollados y suelen utilizar como ejemplo el modelo Volkswagen en Alemania. Nada más lejano a la realidad mexicana, no sólo porque el salario es quince veces mayor, sino también porque estas formas de contratación se generan en el entorno de negociaciones colectivas con sindicatos auténticos y en esquemas por rama de industria y cadena productiva. Conforme a nuestra ley vigente, existe la posibilidad del pago por horas, e incluso de jornadas reducidas, lo que desmiente la propaganda plagada de falsedades que se ha echado a volar junto con la presentación de la iniciativa. La intención responde a un viejo sueño de la Coparmex, que consiste en suprimir en una nueva forma de contratación, los derechos de estabilidad, antigüedad y prestaciones. Al pagar la hora se agota toda la obligación, como si fuera una simple mercancía.
El tercero, está contenido en el artículo 48 y busca cargar en los hombros de los trabajadores la creciente tardanza de los juicios laborales cuyo promedio fluctúa en alrededor de cinco años. Propone Calderón que el límite máximo de pago de salarios caídos, sea de un año, siempre sobre el supuesto de que el despido sea injustificado y que el trabajador aguante hasta el final, una medida absurda que busca soslayar que la solución es garantizar juicios rápidos, obligación que corresponde al Estado como administrador de justicia. Admitir la propuesta incrementaría aún más la lentitud de los juicios, invitaría al despido injustificado, sobre todo de trabajadores con mayor antigüedad o mejores salarios, y también de aquéllos que ejerzan la representación y defensa laboral.
La cuarta finalidad es suprimir el de por sí reducido espacio de la contratación colectiva y blindar los contratos colectivos de protección patronal, contrario a lo que señala la exposición de motivos. El mecanismo consiste en obstaculizar a través de requisitos insalvables el derecho de los trabajadores a cambiar la representación sindical impuesta por el patrón. Basta leer el artículo 899 A, fracciones III y IV, para observar los llamados requisitos de procedibilidad, sin los cuales no se dará siquiera trámite a una demanda, se exige que los trabajadores inconformes entreguen a la Junta una lista con sus firmas y datos personales, que desahoguen previamente un procedimiento de afiliación supervisado por la autoridad y obtengan una certificación favorable por parte de ésta, requisito francamente grotesco si consideramos que cuando se habla de autoridad, estamos refiriéndonos, en el caso de las Juntas, al representante del propio patrón, del gobierno y del sindicato hegemónico en la zona, que normalmente es el demandado, ni más ni menos, el que suelen escoger los patrones para firmar un contrato colectivo inicial de protección patronal.
Por un lado, proponen voto secreto, transparencia y rendición de cuentas para los sindicatos, pero por el otro, ahorcan la contratación colectiva, obligando a que el patrón decida siempre cuál sindicato debe representar a los trabajadores.
31 agosto 2012
DECLARACIÓN POLÍTICA SOBRE LA SENTENCIA DEL TEPJF
El Tribunal demostró que no tiene el nivel ni la consistencia de un tribunal constitucional. No estuvo a la altura de su responsabilidad histórica. Nadie con honestidad podrá afirmar que su decisión vino a fortalecer el Estado de Derecho o a reducir la impunidad que carcome los cimientos de la nación.
Los defensores de la sentencia dicen que no había pruebas suficientes para demostrar las operaciones fraudulentas, el rebase del tope de gastos de campaña o la inequidad. Eso dicen, pero más que juzgar la elección juzgaron el recurso; para ellos no hubo un solo acto irregular en la elección. La mitad de las y los ciudadanos cree lo contrario.
Con esta sentencia y la propaganda oficial que la respalda se pretenderá colocar a quienes apoyan al movimiento progresista ante el dilema de: acatas la decisión del Tribunal o te rebelas contra el orden legal. Es un dilema falso y tramposo. Nosotros siempre hemos actuado de acuerdo con la ley y lo seguiremos haciendo. Lo que reprobamos es que de manera reiterada otros violen la ley, incluido ahora el Tribunal, sin que ello tenga consecuencias. Lo que denunciamos es el arreglo político que permite la impunidad y corrompe a la democracia al plegarse las instituciones a las decisiones de los poderes fácticos.
Sostenemos que la elección no se apegó a los principios de legalidad, imparcialidad, equidad, libertad, objetividad y certeza. Aceptarlo significaría dar carta de naturalización a las prácticas ilegales que tantos observamos. Sería renunciar a la posibilidad y necesidad de dejar de ser la democracia más desacreditada de América Latina.
En este momento tan delicado para la vida de la nación, donde la violencia se ha extendido, el crecimiento económico está por debajo del potencial, persiste el desempleo para los jóvenes y se acrecientan la pobreza y el descontento social, la decisión política más urgente es fortalecer y legitimar al Estado y sus instituciones. El Tribunal no ayudó a ese propósito. Su resolución profundiza la crisis de gobernabilidad democrática que vive el país y debilita el papel de las instituciones del Estado mexicano frente al desbordamiento de los poderes fácticos.
Ante estos hechos, nos mantendremos vigilantes y nos opondremos con determinación a cualquier intento de utilizar los instrumentos del poder y de la ley para atentar contra la libertad de opinión, manifestación y oposición. A evitar que desde el poder se impulsen contrarreformas a la constitución.
El dilema para la izquierda está resuelto. Defenderemos en todos los frentes de lucha, con lealtad y eficacia, el mandato de los casi 16 millones de votantes que confiaron en AMLO y en el cambio verdadero. La izquierda seguirá siendo la principal impulsora del Estado de Derecho. Seguiremos respetando la ley. Al mismo tiempo, lucharemos contra las muestras cada vez más evidentes de regreso al autoritarismo. Sí, tomamos partido, por la ley, la justicia, la democracia y la verdad.
En este sentido, la Comisión Política Nacional y el Secretariado Nacional, acordamos convocar a una reunión cumbre el próximo miércoles 5 de septiembre en la Ciudad de México a la cual asistirán gobernadores, dirección nacional de nuestro partido y representantes de los grupos parlamentarios del PRD. El propósito es diseñar una propuesta de plan de acción que en unidad con las izquierdas reestablezca la legalidad en nuestro país.
Adelantamos que acompañaremos la convocatoria de AMLO del próximo 9 de septiembre.
COMISIÓN POLÍTICA NACIONAL
SECRETARIADO NACIONAL
PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA
23 agosto 2012
Cuando decidir sobre tu cuerpo, no depende de ti.
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