22 abril 2026

Cuando decidir sobre tu cuerpo, no depende de ti.



Ayer en Cuajimalpa, conocí a una mujer de 27 años con cuatro hijas. Cargaba a la más pequeña en brazos cuando le pregunté, con genuina curiosidad, si quería tener más hijos. Me respondió sin dudar: no. Me dijo que quería operarse, que ya había tomado una decisión sobre su cuerpo, su vida y su maternidad. Pero el médico le dijo que no. Que estaba muy joven. Que después.

 

En esa escena hay algo más profundo que una negativa médica. Hay una estructura completa operando. Porque no se trató de una recomendación, ni de un proceso de información, ni de consentimiento informado. Se trató de una decisión que le fue arrebatada. Al final, no se hizo lo que quiso la mujer, la paciente. Se hizo lo que decidió el médico.

 

Eso también es violencia obstétrica.

 

Durante años, hemos asociado la violencia obstétrica únicamente con el momento del parto: cuando una mujer es ignorada, infantilizada, intervenida sin consentimiento o violentada física o verbalmente mientras da a luz. Pero esa es solo una parte del problema. La violencia obstétrica también ocurre antes y después. Ocurre cuando se limita el acceso a métodos anticonceptivos definitivos. Ocurre cuando se cuestiona la capacidad de una mujer para decidir sobre su fertilidad. Ocurre cuando el sistema de salud actúa como guardián del cuerpo de las mujeres.


En México, este no es un fenómeno aislado. Alrededor del 31% de las mujeres que han tenido un parto reportaron haber vivido algún tipo de violencia obstétrica. Es decir, una de cada tres. No estamos hablando de excepciones. Estamos hablando de una práctica sistemática.

 

Y, sin embargo, las denuncias son mínimas. Apenas 710 quejas registradas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en años recientes. La distancia entre lo que viven las mujeres y lo que se denuncia es abismal. ¿Por qué? Porque muchas veces ni siquiera se reconoce como violencia. Porque el abuso se normaliza. Porque enfrentarse al sistema de salud implica desgaste, tiempo y, con frecuencia, impunidad.

 

Lo que vivió esta mujer de 27 años no es un caso aislado ni un “mal médico”. Es la expresión de un sistema atravesado por una lógica profundamente paternalista: la idea de que las mujeres no siempre saben lo que quieren, de que hay que protegerlas de sus propias decisiones, de que su capacidad reproductiva debe ser administrada.

 

Mientras a las mujeres se les niega el acceso a procedimientos como la ligadura de trompas bajo argumentos paternalistas, la corresponsabilidad masculina en la planificación familiar sigue siendo mínima. En México, menos del 2% de los hombres en edad reproductiva opta por la vasectomía, a pesar de ser un procedimiento mucho más sencillo, seguro y menos invasivo que la mayoría de los métodos definitivos para mujeres.


La carga reproductiva sigue recayendo casi exclusivamente en ellas. En sus cuerpos. En sus decisiones, o más bien, en la falta de ellas.


Existe una norma oficial que regula la atención durante el embarazo, parto y puerperio y que establece que las mujeres deben recibir un trato digno, con información clara y con respeto a su decisión libre e informada. En el papel, el derecho está ahí. En la práctica, no siempre.

 

Además, la violencia obstétrica ni siquiera está tipificada como delito a nivel federal. Esa ambigüedad es parte del problema.

 

Por eso el llamado es claro.

 

A la Presidenta de este país, a las legisladoras federales, a las autoridades de salud: es momento de asumir que la violencia obstétrica no es un tema estructural. Pero también es momento de nombrar su origen.

 

La violencia obstétrica no nace de la nada. Nace de una forma de ejercer el poder: vertical, autoritaria, profundamente paternalista. Una forma de entender la medicina donde el médico decide y la mujer obedece. Ese modelo ya no es aceptable.

 

Hoy sabemos que los derechos reproductivos implican autonomía, consentimiento y decisiones informadas. El médico no es una autoridad moral sobre el cuerpo de las pacientes. Es un profesional al servicio de sus decisiones.

 

La Ciudad de México ya dio un paso importante al reconocer la violencia obstétrica como delito. Ese camino no puede quedarse aislado. Si este gobierno ha apostado por ampliar derechos, este es el momento de demostrarlo también en los cuerpos de las mujeres.

 

Porque no hay transformación posible si las decisiones más íntimas siguen siendo controladas por otros. Porque decidir sobre el propio cuerpo no debería ser un privilegio. Debe ser un derecho garantizado.

 

23 julio 2025

LA IZQUIERDA DOMINICAL

Hace apenas unos días una marcha contra la gentrificación terminó en saqueos, vandalismo y gritos xenófobos, incluso el robo y destrucción de libros en el Centro Cultural Universitario. ¿La fuerza pública? “No somos iguales, nosotros no reprimimos”, contestaron desde el Palacio Virreinal.


Hoy, personal de salud, sí, esas enfermeras y médicas que arriesgaron su vida en pandemia y postpandemia, salieron a manifestarse también legítimamente en contra del desabasto de materiales y medicinas en el recién estrenado sistema IMSS Bienestar. La respuesta fue diametralmente opuesta: granaderos las golpearon y arrastraron.

foto: IG yoxlas40horas


¿Las médicas y enfermeras pedían que expulsaran a los gringos de la ciudad? No. ¿Gritaban consignas de odio y rompían aparadores? No. Ellas exigieron:

El pago retroactivo de días festivos

La prima dominical

Compensación por riesgos contagiosos desde 2023

Prestaciones como una hora de guardería

La entrega de nombramientos laborales

Abasto regular en almacenes de medicamentos y materiales

 

Ambas manifestaciones son legítimas. Ambas tienen razón. La diferencia radica en dos puntos según mi opinión:

1.- En las dos manifestaciones contra la gentrificación se hizo presente el Bloque Negro quien asumió los destrozos y fue repudiado por las mismas vecinas.

2.- La ausencia y de pronto presencia del Estado. Según convenía.

 

Como un gobierno discursivamente de izquierda, el GobCDMX no puede aceptar que abona a la gentrificación pues con un dedo señala al Cártel Inmobiliario y con el otro aprueba cambios de uso de suelo y se hace de la vista gorda con los abiertos actos de corrupción de inmobiliarios, INVEA y alcaldías (todas).

 

La izquierda y derecha normalmente se relacionan con diferentes ideas sobre el tamaño y el papel del Estado en un pais o ciudad. La izquierda regularmente aboga por un Estado más grande, con mayores responsabilidades, intervención en la economía y la provisión de servicios y programas sociales. La derecha en cambio aboga para que el libre mercado mantenga el equilibrio y defina las políticas públicas.

 

Aquí es donde la puerca tuerce el rabo. Entiendo y creo en las palabras del Secretario de Gobierno de la CDMX cuando afirma que está en contra de la represión… cuando conviene. Cuando se trata de respaldar el discurso nacionalista y regular rentas y el uso de las aplicaciones, va. Pero, pues viene el mundial el próximo año y es un pésimo plan atacar a Airbnb.

 

Al mismo tiempo, no entiendo porqué mandar a los NO granaderos a encapsular a médicas y enfermeras. No me cuadran los dos escenarios. 

 

Personalmente, yo apuesto por un Estado fuerte, que intervenga en situaciones extremas y que realice acciones, no discursos de domingo, para reducir los efectos de la gentrificación y la especulación en el sector inmobiliario y comercial. Tambien espero que ese mismo Estado grande y fuerte deje detrás fobias absurdas y termine de tajo con el desabasto, los sueldos de miseria de los funcionarios públicos en el IMSS Bienestar o por lo menos reconozca que venimos arrastrando un problema gigante desde hace algunos años y no es guerra sucia, es una realidad.

 

 

21 octubre 2021

BUSCARÁ POLIMNIA ROMANA CREACIÓN DE ESPACIOS SEGUROS PARA LACTANCIA MATERNA EN CENTROS COMERCIALES

 Con el objetivo de buscar la creación de espacios adecuados, en condiciones de seguridad e higiene,para ejercer libremente la lactancia materna en centros comerciales, la diputada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Polimnia Romana Sierra Bárcenapresentó ante el pleno del Congreso de la Ciudad de México, una iniciativa de reforma a diversas fracciones de la Ley de Establecimientos Mercantiles de la capital.

 

Preocupada por legislar la correcta regulación que garantice el pleno ejercicio de la lactancia materna, la diputada aseveró que es necesario ante el panorama de discriminación que han sufrido diversas mujeres por practicar su lactancia de manera natural, “han sido retiradas de plazas comerciales, hoteles, cafeterías y otros espacios públicos por el hecho de alimentar a sus bebés”.

 

De pie, en una silla de oficina, arrinconadas, en un baño en condiciones antihigiénicas, incómodas o sosteniendo una mantita para no mostrar nada… así amamantan o se extraen leche miles de madres, quienes enfrentan día a día la barrera de no contar con un espacio privado, higiénico y seguro para llevar a cabo una lactancia exitosa y lo que inminentemente lleva al abandono precoz de la misma”, expuso en tribuna.

 

Con una lámina que evidencia y ejemplifica lo que las mujeres que están en periodo de lactancia sufren en el ámbito laboral -sentadas en el retrete amamantando-, Sierra Bárcenasostuvo que es grave la situación por la que tienen que pasar las madres, “el rechazo a la lactancia materna en espacios públicos sigue siendo común en nuestro país”.

 

En congruencia con el trabajo legislativo que ha presentado la perredista, esta iniciativa complementa la búsqueda de hacer valer el derecho a la lactancia materna, como ejemplo de lo que se está haciendo actualmente, la diputada local, reconoció el compromiso del Magistrado Presidente, Rafael Guerra Álvarez, quien hace unos días inauguró la sala de lactancia “Elba Beatriz”, en favor de las madres.

 

Los lactarios laborales o institucionales han demostrado ser una intervención innovadora de fomento a la lactancia materna, así como una ayuda para conjugar la vida profesional de las mujeres y la maternidad”, dijo.

Desde tribuna, recordó que el pasado 12 de octubre, el Senado aprobó el derecho de las mujeres a amamantar en espacios públicos, por lo que añadió que es importante ir más allá en este propósito, “en la presente iniciativa, planteamos la necesidad de establecer la obligación de habilitar en ciertos establecimientos comerciales, espacios adecuados para que sus empleados y público usuario pueda ejercer libremente la práctica de la lactancia materna, en condiciones de seguridad e higiene”.

 

Finalmente, dejó claro que no se está en contra de la comercialización de la leche en polvo, pero sí en favor de la exigencia para que se regule su comercialización y consumo, debemos privilegiar la salud por encima del aspecto económico, la buena alimentación de las niñas y niños de hoy es el primer paso para construir la ciudad que todas y todos merecemos”.

 

La iniciativa fue suscrita por el Grupo Parlamentario del PRD, la Vicecoordinadora de la bancada de Morena, Guadalupe Morales, la diputada Isabela Morales (Morena)la diputada Marisela Zúñiga (Morena), el diputado Alberto Martínez Urincho(Morena), la diputada Daniela Álvarez (PAN), la diputada Frida Guillén (PAN), así como el diputado Jonathan Colmenares a nombre del Grupo Parlamentario del PRI, y fue turnada a la Comisión de Administración Pública local con opinión de la de Atención al Desarrollo de la Niñez.

21 septiembre 2021

BUSCARÁ POLIMNIA ROMANA ELEVAR A RANGO CONSTITUCIONAL LA LACTANCIA MATERNA

Con el fin de elevar a rango constitucional la lactancia materna, la diputada por el Partido de la Revolución Democrática PRD, Polimnia Romana Sierra Barcena, llevará ante el pleno del Congreso de la Ciudad de México una iniciativa que reforma y adiciona el numeral 1, al apartado C, del Artículo 9 de la Constitución Política de la capital.

 

Sensible a los problemas que afectan a las niñas y niños de la capital, por una mala alimentación, como malnutrición, sobrepeso, diabetes, bajo rendimiento escolar, entre muchos otros., Polimnia Romana, propondrá una modificación a la Carta Magna, que incorpore expresamente la lactancia materna como un derecho humano.

 

La legisladora perredista subirá a tribuna este jueves 23 de septiembre, para buscar robustecer el bloque de constitucionalidad en materia de derechos de la niñez y de la mujer, en consonancia con los estándares internacionales sobre derechos humanos en materia de lactancia materna.

 

La iniciativa que se promoverá en favor de madres e hijos, reforzará los esfuerzos para incrementar el número y el tiempo en que las niñas y niños amamanten, por lo que se hará necesario que, tanto los padres o responsables de los infantes, las empresas y el gobierno, coordinen sus esfuerzos y recursos para que las madres puedan dar pecho a sus hijos en las mejores condiciones y de forma segura.

 

Es de remarcar, que diversas organizaciones internacionales y la comunidad científica han corroborado los beneficios de la leche materna para la salud de las niñas y niños, así como de las madres, por lo que es indispensable reforzar esta práctica.

 

Una infancia feliz, un mejor desarrollo cognitivo y del lazo afectivo madre-hijo, así como el mejoramiento de la economía en el hogar y del medio ambiente, son parte de los beneficios que esta reforma traerá a las diversas familias de la metrópoli. 

 

Cabe destacar, que esta modificación abrirá el camino para blindar este derecho con la modificación de leyes secundarias, a fin de generar las garantías para la protección, apoyo, concientización, sensibilización y promoción de la lactancia materna.

 

De establecerse el derecho a la lactancia materna en la Constitución de la Ciudad de México, las autoridades deberán destinar mayores recursos en su apoyo, además de coordinarse y realizar un plan de acciones de gobierno con objetivos y metas específicas donde los resultados puedan ser evaluados para beneficio de nuestra niñez.

 

17 agosto 2021

La Importancia de la tecnología

 Empecemos por el principio, la tecnología fue la clave para la evolución humana. 

¿Cuál es la diferencia entre los animales y los humanos?

La respuesta no está en qué tan complejo es nuestro pensamiento, sino en la capacidad para utilizar herramientas para facilitarnos la vida.

En un principio los cavernícolas comenzaron a utilizar piedras para defenderse de otros animales, después fueron afilando las piedras para ser capaces de enfrentar a sus depredadores, descubrieron el fuego, se volvieron agricultores y con ello comenzaron a establecerse como comunidades.

¿Pero cómo es que se les ocurrió afilar las piedras para poder enfrentar a sus depredadores?

Esto ocurrió a través de la observación de su realidad y de su entorno, lo que les dio la capacidad para crear conocimientos y utilizarlos en el proceso de concebir, forjar y construir su futuro.

Esto nos lleva a pensar que el conocimiento es el motor del desarrollo que dinamiza del cambio social.

Lo que acabo de describir a grandes rasgos es una sociedad del conocimiento.

Las sociedades de conocimiento impulsan la generación de información.

Es de suponerse que hay diferentes sociedades de conocimiento, y diferentes ritmos para la generación de información, esto va en función de las tecnologías de la información y la comunicación.

¿Cómo nos explicamos que existen países mucho más desarrollados tecnológicamente que otros?

¿Es una cuestión de capacidad?

¿Es una cuestión de voluntad?

No, en realidad esto se debe a la brecha digital, es decir la separación que existe entre personas que utilizan las tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) como parte de su rutina, y aquellas que no tienen acceso a ellas o no saben cómo utilizarlas.

¿Qué podemos hacer para acortar estas brechas?

En realidad la respuesta es sencilla, regresemos al origen.

¿Qué llevó al cavernícola a tallar la piedra? La observación de su entorno y la capacidad de crear un conocimiento.

Entonces, lo más lógico sería voltear a ver a los que vienen detrás de nosotros: a los niños.

Es preciso reconocer que la educación juega un papel fundamental en el desarrollo de competencias para la vida activa, integral y plena del individuo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), publicó en 1996 el informe: La Educación Encierra un Tesoro.

En ese informe se plantearon 4 pilares esenciales para la educación.

1. Aprender a conocer
2. Aprender a hacer
3. Aprender a vivir juntos
4. Aprender a ser

Esto nos lleva a pensar que memorizar datos de manera aleatoria y pasar un examen de conocimiento no es suficiente para desarrollar el conjunto de habilidades, destrezas, conocimientos, actitudes y valores que permitan a un ser humano desenvolverse en distintos ámbitos de la sociedad y con ello determinar su calidad de vida.

Por otro lado y de manera más reciente (2005), la Comisión de Comunidades Europeas determinó como una de las competencias clave en la educación la competencia digital.

¿Por qué es tan importante la competencia digital para el cierre de las brechas entre comunidades?

La competencia digital entraña el uso crítico de las tecnologías para el trabajo, el ocio y la comunicación. Es decir, a través de la innovación en tecnología podemos mejorar la equidad social, logrando así un bien común.

¿Qué están haciendo en otros países?

De acuerdo a un ranking de Numbeo, una base de datos colaborativa en línea, publicado en el 2021, los 5 países con la mejor calidad de vida son: Suiza, Dinamarca, Países Bajos, Finlandia y Australia.

¿Y qué tienen en común estos 5 países? Lo que tienen en común es un sistema educativo de primera calidad, que está al alcance de la mayoría de sus ciudadanos. Lo que genera un nivel muy bajo de desempleo y una gran inversión en infraestructura, ciencia, tecnología y salud.

La brecha no se puede cerrar de un día para otro, tenemos claro en dónde se tiene que invertir y qué nos llevará muchas generaciones para poder alcanzar el nivel que tienen los países desarrollados

Si no empezamos ahora la brecha seguirá creciendo, eso queda claro.

Dejando de lado el tema de las grandes economías, y pensando en una economía a escala como lo es una empresa, ¿cómo podemos hacer frente a los grandes competidores que utilizan la tecnología como aliado?

Empecemos por brindar a nuestros colaboradores las competencias necesarias para que puedan mejorar su trabajo, para que puedan desarrollar su imaginación y sean capaces de innovar en productos y servicios.

Eliminemos los paradigmas en los que la jerarquía más alta es quien marca el rumbo y el camino, perdamos el miedo al error y en lugar de ello aprendamos a levantarnos después de cada tropiezo.

Fomentemos la constante actualización para poder crear sociedades de conocimiento que sean capaces de transformar el entorno.

Guiemos a nuestros colaboradores en el camino del aprendizaje continuo, donde se fomente una cultura de generación de ideas y mejora continua. 

Pongamos a su disposición plataformas tecnológicas que fomenten el trabajo analítico más que el pensamiento automatizado.

Sin duda alguna, éstas prácticas pueden ponernos en el centro de la competencia digital, facilitando el camino ante los grandes gigantes de la tecnología.


Colaboración especial de Ma Bárbara Sierra Bárcena 

 

Cuando decidir sobre tu cuerpo, no depende de ti.

Ayer en Cuajimalpa, conocí a una mujer de 27 años con cuatro hijas. Cargaba a la más pequeña en brazos cuando le pregunté, con genuina curio...